GEDA »Grupo Excursionista De Adultos

 
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Anekon Grande


Clemente Onelli - Anekon Grande

Luego de dos meses de charlas y preparativos, finalmente el pasado viernes 6 de febrero 8 integrantes del grupo GEDA nos pusimos en marcha para Clemente Onelli para posteriormente arribar a la comunidad Mapuche que habita en Anekon Grande.

A unos 235 km de Bariloche, en plena estepa patagónica fuimos recibidos por Ignacio Prafil quien durante los próximos dos días sería nuestro anfitrión y guía.

Armamos el campamento y compartimos un fogón y cena con los habitantes del lugar.

El sábado 7 realizamos una cabalgata recorriendo cerros cercanos y poblaciones donde tuvimos oportunidad de mantener contacto con otros integrantes de la comunidad. Compartimos un rico asado en la casa de Laurentino y su familia, posterior mate en lo de la abuela Carmen su nieta y bisnietos y merendamos en la escuela de Anekon. Allí estuvimos con la única maestra que se ocupa de todos los chicos que concurren al lugar y seguimos interiorizándonos de sus costumbres, cultura milenaria, creencias, idioma, etc. Creo que no dejamos tema por abordar.

La tormenta estuvo amenazante durante todo el día pero fuimos zafando siempre .

Cuando regresamos al campamento nos enteramos que allí hasta granizo había caído.

Compartimos nuevamente un fogón y posteriormente la cena.

Al día siguiente nos esperaba una larga caminata, pero nuestro entusiasmo era inmenso y todos queríamos que al otro día el clima nos "perdonara ".

El domingo 8 nos despertamos a las 6:30. Estaba nublado y no se si fue nuestras ganas de salir o si realmente el clima se comportaría de esa forma pero lentamente la cerrazón se fue levantando.

A las 8 emprendimos la caminata de aproximación. Lentamente fuimos subiendo para terminar casi tres horas mas tarde al pie del cerro haciendo una rogativa para poder ascender.

El Ñanco mostró su pecho blanco y fue señal de buen augurio. Las águilas volaban cerca nuestro como brindándonos su confianza, los ardillones corrian por las cumbres.

El ascenso duró cerca de dos horas. Superamos sin dificultad los cientos de metros que faltaban para alcanzar la cumbre. Como decía antes, el entusiasmo estuvo siempre presente.

Estabamos en el cerro que tantas veces y desde tantos y distantes lugares lo habíamos observado.

Alcanzamos la cumbre (2050 mts) cerca de las 13:00. El viento nos refrescaba y nos hacia sentir su energía. Los cóndores, llegamos a contar quince, nos recibieron y se mostraron curiosos y majestuosos volando delante nuestro, casi podíamos tocarlos.

Recuperamos fuerzas en ese lugar. Almorzamos y tomamos unos mates, recorrimos con nuestra vista muchos lugares que aún debajo de las nubes podíamos identificar, Cerro Mesa, Cordillera de Esquel y tantos otros.

Ignacio nos dijo que con otras condiciones podríamos haber visto hasta el Lanin y Volcanes de la 9º y 10º Región de Chile. La patagonia se extendía debajo nuestro.

Pero bueno todo lo bueno en algún momento se acaba y así fue que a las 14:00 emprendimos el regreso, charlando, cantando zambas (solo las primeras estrofas), observando el paisaje, refrescándonos en un menuco, serpenteado en un desfiladero.

Finalmente a las 17:30 hs. llegamos al campamento, preparamos nuestro equipo, compramos algunas verduras frescas de la huerta de Teresa y emprendimos el regreso a Bariloche saboreando el recuerdo de los gratos e inolvidables momentos compartidos.