La comisión de auxilio se organiza Lentamente la CAX se va perfeccionando. En el verano de 1941 el grupo se encontraba formado por Meiling, Neumeyer, Tutzauer, Kaltschmidt, Kammerer,Wechler, Sauter, Pefaure, Villaroel, Pfister, Margarido, Huerta, Heinzle, Oertle y Schumacher. La C.D. del C.A.B. autoriza al grupo a gastar hasta la suma de trescientos pesos para adquirir elementos; entre ellos se compra una piqueta. También es importante destacar que en estos tiempos la CAX tenía actividad todo el año, ya que en invierno debía evacuarse a los esquiadores cuando sufrían accidentes en prácticas del esqui, tanto en el cerro Catedral como en el López, Otto, Dormilón, etc. Por ejemplo, en 1944 la historia de la CAX recuerda el accidente que sufrió el Guía de Alta Montaña, Alejandro Hemmi, en una de sus ascensiones al Tronador, cuando una piedra de grandes dimensiones cayó sobre su cuerpo, ocasionándole graves lesiones. Por sus medios pudo llegar al refugio donde pudo ser atendido por el Dr. Neumeyer quien subió con la Comisión de Auxilio. Los miembros de la CAX, secundados por los gendarmes lo trasladaron a pulso en camilla hasta Pampa Linda y de ahí una ambulancia lo llevó al Hospital Regional, donde se recuperó satisfactoriamente. Con posterioridad el Sr. Juan Suri, cliente de Hemmi, dona la suma de $ 400.- para las personas de la CAX que ayudaron a Hemmi. En un gesto que siempre caracterizó a la CAX, los mismos renunciaron a ello, destinando dicho importe a la compra de equipo de salvamento. Otro accidente de graves consecuencias fue el del profesor de esquí Raymond Meylan, al precipitarse en una bajada en ski sobre un poste que le ocasionó varias quebraduras en el brazo y en la pierna. Fue evacuado y se recuperó. Ese mismo año 1944 ocurrió una desgracia en el cerro Aconcagua, falleciendo en ella Jorge Link, Adrianne Bance, Walter Schiller y Alberto Kneidl, realizando el Club Andino Bariloche un aporte económico al rescate. Hasta fines de los años cuarenta continuó presidiendo la CAX el Dr. Neumeyer y como director técnico del grupo fue nombrado Alex Hemmi, Guía de Alta Montaña, componiéndose el grupo de 12 voluntarios y 10 Guías de Montaña; estos últimos, por reglamentación estaban obligados a prestar apoyo en caso de accidente. Felizmente el grupo tuvo pocas ocasiones oficiales, si bien algunos de los miembros tuvieron que prestar, en algunos casos, auxilio fortuito durante sus excursiones por la montaña. En el Catedral los accidentes de esquí fueron numerosos pero de consecuencias relativamente benignas: fractura de pierna los mas graves. También en el López debió bajarse a algún contuso, por haberse deslizado imprudentemente por algún manchón de nieve. Durante los días de carnaval de 1950 un grupo de socios del C.A.B. y turistas amantes del andinismo que visitaban nuestra región realizaron una ascensión en el Pico Principal del López. Unas 10 personas entre las que se recuerda a Andrés Lamuniere, el Negro Ezquerra, Hugo Jung, Enrique David, etc. escalan la ruta Meiling, que asciende al Principal desde el col con el Mocho, y descendieron por la vía normal. En eso estaban cuando sobre la ladera de una torre al sur del Principal, Pablo Peltenburg, quien se encontraba realizando prácticas de escalada en solitaria, sufre una caída con golpes y fracturas. Los escaladores del C.A.B., que además eran miembros de la Comisión de Auxilio, socorrieron al infortunado. En el refugio se armó una camilla con la cual se procedió a trasladar al herido desde el Pico Principal al refugio, y seguidamente, por la picada hacia Colonia Suiza. Por cuanto Peltenburg tenía allí su moto, con la cual en compañía de los matrimonios Lekander y Armeding había venido desde Bariloche, también se debió trasladar la misma a la ciudad. El accidentado veía como su "querida máquina" era piloteada por la Sra. Lekander, y los integrantes de la CAX recuerdan que no se sabía si sufría mas por el golpe que por la moto. No obstante el Dr. Neumeyer intensificó las clases de técnica y medicina en montaña. En varias sesiones se trataron los capítulos que se refieren al auxilio del deporte de montaña en invierno y verano, basándose en el excelente librito del autor suizo Dr. Paul Gut : "Auxilio e higiene en el alpinismo y deportes de invierno. A partir de 1951 fue designado como jefe de la CAX Heriberto Schmoll, continuando Neumeyer como médico del grupo. Podríamos definir los primeros tres años como rutinarios para la Comisión, no registrándose salidas ni rescates de importancia. En cambio el año 1954 fue trágico para la gente del C.A.B. y el andinismo argentino en general. El 17 de enero de ese año, en el macizo del Paine, una avalancha sepulta al jefe de la CAX, Heriberto Schmoll junto a Toncek Pangerc. Posteriormente integrantes del grupo trataron, sin éxito, de recuperar los cuerpos de los andinistas barilochenses. También el primero de julio de 1954, en el Himalaya, fallece el jefe de la expedición argentina al Dhaulagiri, el Tte. Francisco Ibañez. Corría el año 1955. La temporada de esqui se encontraba en pleno auge, con la disputa en el cerro Catedral del XIV Campeonato Argentino. El 13 de agosto, hacia las 14 hs. sucedió algo inesperado: cayó sobre la zona una lluvia de cenizas provenientes del volcan Linahue, que además de perjudicar notablemente a todo el esquí, motivó la desaparición de un avión Stimson, cuadriplaza, piloteado por Carlos Alberto Mulhaly del Aero Club General Roca. Después de mucha búsqueda se supuso que el avión había caído sobre las montañas al sur-este de los lagos Gutierrez y Mascardi. Así Augusto Vallmitjana, jefe de la CAX citó a todos sus miembros para reunión el día 23 hacia las 21 hs. en el club. A la misma concurrieron el Capitán Milan, jefe de la aeronáutica local y el Sr Rosso, secretario del Aero Club Bariloche. En dicha reunión las autoridades solicitaron la ayuda concreta de la CAX en la búsqueda sobre las montañas. La primera patrulla, de 14 hombres, partió el día 30 de agosto y la segunda, de ocho personas, al día siguiente. Se rastreó sin éxito durante dos días. Esta salida de la comisión, muy bien narrada, por Victor Enevoldsen, en el anuario de 1956, pag.: 52-61, tiene su anécdota. El 17 de agosto, cuatro días después del accidente, esquiando en Catedral Hugo Jung "descubre" un punto "nuevo" en el faldeo del cerro Meta, a unos 80 mts. de la cumbre, insinuando que puede ser el avión perdido, porque "no recordaba" haber visto nunca una roca en ese lugar. No obstante los datos técnicos de aviación descartaban esa posibilidad, y no fue investigada hasta mucho después. El 30 y el 31 el mal tiempo impidió divisar el punto y las precipitaciones de nieve cubrieron la anomalía. Recién el 6 de septiembre, por la mañana, desde el skilift atendido por Wechler, con largavista, miembros de la CAX divisaron un brillo rojizo en la mancha sobre la nieve. Al día siguiente, en el lugar, se comprobó que Hugo tenía razón; se había encontrado el aeroplano, prácticamente intacto, pero sin su piloto. En días sucesivos se rastreó sin éxito la zona, y finalmente, a pedido del Aero Club General Roca se procedió a desarmar y evacuar en su totalidad la aeronave. Esta operación demandó la colaboración de todos los integrantes de la Comisión, haciéndose la entidad de Gral. Roca cargo de todos los gastos que demandó la operación. |