Los Primeros Años La Comisión de Auxilio nace, al conocerse la primera tragedia del Monte Tronador. Corría febrero de 1934; hacía 30 meses que se había fundado el Club Andino Bariloche, cuando sus miembros son requeridos por los señores Gugliada y Zanetti, compañeros de los alpinistas italianos desaparecidos en el Tronador. El 9 de febrero son escuchados los relatos y detalles del accidente dados por el Sr. Gugliada, en el que desaparecieron los ingenieros Sergio Matteoda y Walter Durando. De inmediato se nombra la primer patrulla de búsqueda, integrada por Otto Meiling y German Claussen, destacados montañeses. Ambos conocían muy bien la montaña. El 29 de enero de 1934, días antes del accidente, Claussen fue el primer y solitario vencedor del Pico Internacional. Meiling había hecho varios intentos anteriormente. Partieron esa misma tarde hacia la escena del accidente, a fin de encontrarse al amanecer siguiente en la cantera. Pocos días mas tarde salió otra Comisión que estuvo formada por el ingeniero de La Motte, el Dr. Venzano y dos peones, la que no llegó a operar sobre el terreno. El día 13 llegaron ambos grupos a Bariloche. Del informe se extrae lo siguiente: "Hemos recorrido el lugar en el cual es nuestro convencimiento que fuerzas irresistibles que bien pueden ser derrumbes, neblina, temporal de nieve, huracanes, etc., fenómenos todos que se produjeron durante el día de la ascensión de los alpinistas, los han llevado al abismo Oeste del Ventisquero Casa Pangue y al poco tiempo después de haber salido del campamento número cuatro. Se han tomado fotografías del lugar, quedando en presentar un informe mas detallado y basándose la deducción de la desaparición en los rastros hallados y fotografiados. Para bajar al ventisquero se necesita de un campamento que resista varias semanas, dadas las condiciones excepcionales del clima en el Tronador. Como no disponíamos de estos elementos, regresamos para informar. Al regreso el día 11, nos encontramos con el segundo grupo: Eduardo de La Motte, Rodolfo Venzano y peones Pedro Losso y Giácomo Olivier, regresando todos a Bariloche". El día 15 del mismo mes, los señores Claussen y Meiling presentaron su informe definitivo acompañado de fotografías. El día 20 de febrero volaron sobre el Tronador los socios de C.A.B. señores de La Motte y Neumeyer en un hidroavión de la Marina Argentina. " Lo único anormal que pudo constatarse desde el hidroplano que volaba a una altura aproximada de 3600 mts. era una gran avalancha de piedras del Pico Chileno, la que avanzó hasta unos 100 metros en la planicie del ventisquero, por donde pasa la ruta normal. Sin embargo esta ruta queda fuera de la zona del derrumbe, pero con tiempo malo sería posible que se marchara más cerca de la ruta que sirve de orientación. Indudablemente el derrumbe era reciente y libre de nieve. Hubo dos grandes nevazones entre el día de la desgracia y el vuelo, y parece mas probable que el derrumbe se haya producido después de las nevazones". (Textual del anuario C.A.B.). Aquellos primeros años en la vida del Club Andino Bariloche y en la práctica del montañismo en la región, fueron muy diferentes de la actualidad. El andinismo, que en esta zona y con anterioridad a 1931 solo era practicado esporádicamente por alguna que otra expedición extranjera o por comisiones de carácter oficial, recibió a través del C.A.B. un fuerte impulso. Refugios estratégicamente emplazados facilitan la estadía en montaña a la vez que sendas y picadas hacen accesibles los valles y lugares más recónditos, en tanto que los socios mas experimentados del club hacen las veces de Guías e Instructores para los novatos y turistas. En este entorno los accidentes no eran muy frecuentes, no existiendo una CAX organizada ni permanente. No obstante Otto Meiling lideraba el grupo que estaba integrado además por el Dr. Neumeyer, Hess, Heinzle, Kaltschmidt y Margarido. En la zona de Laguna Frías y Puerto Blest se designa delegado del grupo al Sr. Hess. Fue justamente en este sector, donde en septiembre de 1937 se produce el segundo gran accidente. El día 9 de septiembre de 1937, a las 19 hs., llegó un telegrama de Ricardo Roth, anunciando la desgracia acaecida en el cerro Puntiagudo, en la que se vieron involucrados los andinistas Hermann Hess y Rudy Roth, solicitando formal auxilio al C.A.B.. Inmediatamente se prepara la gente, saliendo ese mismo día, a las 21:30 hs. Otto Meiling y el Dr. Neumeyer, en un auto proporcionado por Reinaldo Knapp, rumbo al Lago Moreno, para desde allí continuar a Puerto Blest en una lancha cedida por Parques Nacionales. La tormenta reinante dificultó la navegación, arribándose recién a la una de la madrugada a Blest, siguiendo a Peulla donde se llegó a las cuatro de la mañana. Allí los esperaba un vapor que los llevó al fundo Puntiagudo en donde se encontraron familiares de Roth y su compañero de ascención, Hermann Hess, quien se hallaba herido. Ambos sufrieron una caída en medio de tormenta, el día 8, descendiendo de la montaña. Hess pudo bajar pero muy golpeado; simultáneamente con el pedido de ayuda al C.A.B. se montó un grupo de auxilio, pero debido al mal tiempo no pudo operar en el lugar. El 11 de septiembre, cuando las condiciones meteorológicas lo permitieron, Meiling y Neumeyer ascienden la montaña e inspeccionan minuciosamente el área descripta por Hess como del accidente. Meiling revisó todas las grietas del lugar, pero con la nieve caída y la extensión del área, no pudieron encontrarse ningún tipo de rastros de Rudi Roth. La búsqueda, con ayuda de nuevos voluntarios continuó hasta el 21 de septiembre, sin resultado satisfactorio. El cuerpo fue hallado , un poco accidentalmente, por Otto Meiling y Wechler el 18 de Abril de 1938, en oportunidad de realizar la ascensión a "La ventana" del Puntiagudo. El mismo fue bajado y sepultado en la montaña, debajo de la cruz que recuerda al joven andinista. |