| Razón de ser | Los Primeros Años | La Comisión de Auxilio se organiza |
| Los años de José 'Pepe' Iglesias | Nacen las 'Casacas Amarillas' |
| El turno de Carlos 'Tano' Bottazzi | Nuevos equipos y hombres | Nuestros días |
 

Razón de ser

Se trata de una de esas entidades cuyo principal anhelo es volverse lo mas superflua posible: la Comisión de Auxilio del Club Andino Bariloche.
Sin embargo, la experiencia de muchos años ha confirmado la necesidad de que este grupo de andinistas exista y esté preparado en todo momento para salir al rescate de un accidentado en montaña. Porque la montaña es un lugar bello, pero peligroso, o para hacerle mas justo honor: bello y peligroso. Porque los abismos y el vértigo coexisten con su paz; porque una tormenta, en la ciudad se cura con un techo y un chocolate, pero en la montaña, puede ocasionar un desastre.

Y fundamentalmente porque los seres humanos, sean expertos andinistas o bisoños turistas, fallan. Y una de las reglas de juego de la montaña es: el que falla, debe atenerse a las consecuencias; no vale "pedir gancho", uno está allí porque quiere, y debe hacerse responsable de su equivocación. Significativamente la experiencia indica que estos errores ocurren con mas frecuencia en los lugares relativamente poco expuestos: el descuido, la desaprensión y la inexperiencia produce mas víctimas que la mas amenazadora de las paredes.

Por ello, lejos de ser superflua, la Comisión de Auxilio (CAX) ha debido salir año tras año, tanto en remera y viento cálido, como en medio de la nieve y la lluvia. Porque existen necesidades humanas que no pueden esperar, en particular la vida.

Y sin intentar convertirlos en héroes del desinterés y la templanza, los montañeses que integran este grupo en mas de una oportunidad se encontraron a si mismos salvando una vida o reanimando a un extraviado ya vencido. Otras veces, todo lo que pudieron hacer fue rescatar un cadáver. En otras ocasiones, debieron salir de su función habitual para prestar su experiencia en emergencias sociales; ejemplos: el terremoto de 1960, la gran nevada de 1984 o los incendios forestales del 1987.

Son alrededor de 50 los integrantes activos de la CAX, en su gran mayoría andinistas residentes en Bariloche; no perciben ningún beneficio por su participación, salvo -a veces- el agradecimiento del rescatado. Además de su persona y su experiencia, ponen en juego su equipo de montaña individual, y si hace falta, la comida durante las salidas. Su actual jefe, Edgar Köpcke, se declara partidario de que estas condiciones se mantengan, con el fin de evitar una eventual desvirtuación del espíritu que anima al grupo desde su fundación en 1934. Este es el motivo por el que la CAX no está regida por jerarquias ni reglamentos: la decisión de acudir o no al llamado que puede ser inoportuno desde el punto de vista personal es una cuestión de compromiso interno, y si bien hay un jefe, este actúa resolviendo problemas de organización, no de autoridad.

En su amplísima mayoría, en las salidas de la CAX, los responsables del grupo surgen por consenso. El de mayor experiencia propone lo que hay que hacer, el resto colabora. Las decisiones se toman en el terreno y, desde la base, desde la ciudad, se acompaña con gente y medios. Esta forma de trabajo, a veces, no logra ser comprendida por entes oficiales que colaboran en las salidas, pero demostró su efectividad durante 60 años.

También está claro que la Comisión de Auxilio presta servicios a la comunidad, no al Club Andino. Funciona en el seno de este último, que oficia de base de operaciones, por historia y por afiliación de sus integrantes, pero a la hora de salir no se pregunta si el accidentado es miembro de Club Andino Bariloche, si es de la ciudad de Bariloche, si podrá solventar los gastos que demanda su rescate. Es lógico entonces que el apoyo necesario para la CAX deba surgir de la propia comunidad, como ya ha sucedido en algunas oportunidades . Y ello es importante, pues los fondos siempre son necesarios para mejorar, reponer y ampliar el equipamiento de la entidad, integrado fundamentalmente por equipos de radiocomunicaciones, camillas especiales de salvataje, elementos para primeros auxilios médicos y equipo de escalada. Con tal motivo se ha conformado hace algunos años un Grupo de Apoyo a la Comisión de Auxilio, integrado por empresarios, profesionales y ciudadanos de buena voluntad, que entre otras tareas, ayudan al financiamiento de la Comisión de Auxilio.

La CAX cumple fundamentalmente su cometido con el rescate de accidentados o extraviados en montaña, con lo cual se hace eco de la labor realizada por escaladores de otras partes del mundo: debe destacarse que se trata de una entidad integrada por especialistas, capacitados para moverse en montaña en condiciones potencialmente difíciles. Una cordada accidentada al intentar una escalada exigente; un turista desprevenido que se internó en un terreno demasiado duro, o un explorador extraviado en un terreno de acceso remoto pueden motivar una salida. Los miembros de la CAX deben por lo tanto conocer técnicas de seguridad en escalada en roca y hielo, supervivencia, orientación y primeros auxilios entre otros temas. De acuerdo con ello, periódicamente se dictan cursos de capacitación para sus miembros.

No obstante, la capacidad técnica y la buena voluntad, pueden no ser suficientes para los rescates de montaña. Por experiencia los miembros de la Comisión de Auxilio conocen bien, el tiempo perdido, las energías derrochadas y los daños a veces definitivos que ocasiona la falta de recursos. Si bien los medios materiales parecen ser siempre escasos, un adelanto significativo se ha dado en el rubro comunicaciones, en el que la gente de la CAX siempre recibe el apoyo total e incondicional de los radioaficionados y las repetidoras de Bariloche.

Las páginas que siguen al presente informe ilustran brevemente aspectos destacados en estos 60 años de vida de la CAX, las comisiones mas exigentes y también las mas tristes. La CAX existe prácticamente desde el inicio del CAB. En 1994 sigue respondiendo al propósito original, sin que la abismal diferencia entre el Bariloche de entonces y el de hoy haya desvirtuado ese propósito: Para bien o para mal, la CAX existe porque no es superflua. Porque es necesaria, porque las montañas están allí y el hombre va hacia ellas, y eso es todo.

 
| Razón de ser | Los Primeros Años | La Comisión de Auxilio se organiza |
| Los años de José 'Pepe' Iglesias | Nacen las 'Casacas Amarillas' |
| El turno de Carlos 'Tano' Bottazzi | Nuevos equipos y hombres | Nuestros días |