Por Maricel García
La montaña nos une por algo más profundo que las cumbres. Nos une una forma de entender la vida, de mirar las cosas y de amar el “hecho de ser”.
Hoy despedimos a hermanos y hermanas de montaña. Personas que compartían los mismos sueños, los mismos valores, el mismo respeto por la naturaleza y la misma pasión por explorar lo desconocido.
Cada pérdida deja un vacío imposible de llenar. No solo en quienes caminaron junto a ellos, sino en toda la comunidad montañera que entiende el verdadero significado de una cordada, como también a quienes seguían una vida desafiante como era la de Nims.
Abrazamos con profundo respeto y cariño a sus familias, amigos, compañeros de expedición y a toda la comunidad de montaña que hoy vive este inmenso dolor.
Que las montañas que tanto amaron los reciban en paz.
En memoria de quienes partieron en Broad Peak.
La montaña nunca olvida a quienes la amaron.
Descansen en paz.


