Con la totalidad de la Comisión Directiva del Club Andino Bariloche, encabezada por su presidente Juan Pablo Ordóñez; la presencia del intendente de San Carlos de Bariloche, Walter Cortés; el presidente de FASA, Magdi Kast; el presidente de AADIDES, Martín Bacer; y más autoridades se realizó el acto de inauguración de las nuevas modificaciones y mejoras del refugio Kaltschmidt.
Durante la ceremonia se llevó adelante el tradicional corte de cinta, dejando formalmente inauguradas las obras que permitirán mejorar las condiciones de este espacio en la base de Catedral. En la oportunidad también se reconoció y agradeció el trabajo del arquitecto Maxi Álvarez y a la subcomisión de Obras del Club
Juan Pablo Ordóñez, destacó tres aspectos centrales del trabajo realizado durante el último año: la concreción de la escritura del kilómetro 6, las obras ejecutadas en el refugio Kaltschmidt y el crecimiento sostenido de la institución, que mantiene un incremento de aproximadamente el 10 por ciento anual en la cantidad de socios.
“Miramos al pasado y al futuro, pero quiero centrarme en los proyectos que tenemos por delante”, señaló Ordóñez al referirse a los próximos objetivos de la institución.
Entre esos proyectos, mencionó la construcción de un nuevo muro de escalada, la creación de un gimnasio y el desarrollo de un espacio de encuentro para los socios en el predio del kilómetro 6. “Queremos hacer el muro de escalada, queremos hacer un gimnasio y queremos generar ahí un lugar de reunión”, explicó.
El presidente del Club Andino también planteó dos desafíos vinculados directamente con el desarrollo de la actividad de montaña. El primero está relacionado con la necesidad de avanzar en mejoras de los sistemas de tratamiento de efluentes cloacales en los refugios de montaña, con el objetivo de fortalecer las condiciones ambientales y de funcionamiento de estos espacios.
El segundo desafío apunta a ampliar la oferta de actividades y recorridos en la montaña. “Vivimos en uno de los lugares más bellos de la Tierra, pero la gente se concentra en seis o siete lugares”, sostuvo Ordóñez, quien remarcó la importancia de generar nuevas alternativas para distribuir el uso del territorio.
En ese sentido, destacó la necesidad de continuar desarrollando nuevos senderos y refugios que permitan ampliar las posibilidades de acceso a la montaña y generar nuevas propuestas para residentes y visitantes.
La inauguración del Kaltschmidt se convirtió así en una oportunidad para poner en valor el trabajo realizado, pero también para proyectar el futuro de una institución que, a 95 años de su creación, continúa apostando al crecimiento de sus actividades, al fortalecimiento de su infraestructura y a una mayor integración de la comunidad con la montaña.


