Con la presencia de Juan Pablo Ordóñez, presidente del Club Andino Bariloche (CAB); Mario Pastorino, ingeniero forestal de Circuito Verde; José Lepio, referente de Red Solidaria y Ailin Rios y Paula Galansino referentes de Circuito Verde, presenciaron la conferencia de prensa realizada hoy en instalaciones de la sede del CAB. Allí se informó como se recibirán, clasificarán y distribuirán las donaciones que serán destinadas a brigadistas y personas afectadas por los incendios que se desataron en la zona de El Hoyo, Chubut
El operativo busca optimizar la llegada de la ayuda, evitando superposiciones y garantizando que los recursos sean utilizados de manera eficaz en los lugares donde más se necesitan.
Ordóñez explicó que las donaciones se reciben en la sede del Club Andino Bariloche, ubicada en 20 de Febrero 30, y están orientadas principalmente a cubrir las necesidades de quienes se encuentran combatiendo el fuego. Al mismo tiempo, remarcó la importancia de la prevención como eje central frente a la actual temporada de sequía.
“Cuando se llega a la instancia de las donaciones, el incendio ya está en marcha. Es fundamental que la comunidad adopte conductas responsables para reducir el riesgo”, señaló. En ese sentido, pidió evitar el uso de fuego en zonas no habilitadas, extremar los cuidados en los hogares y no arrojar residuos ni colillas de cigarrillos en áreas naturales.
Por su parte, José Lepio destacó la necesidad de coordinar la solidaridad de la comunidad para que la ayuda resulte efectiva. “La situación en la región es muy compleja”, afirmó, y relató su experiencia durante el incendio de El Hoyo del último fin de semana, donde colaboró en tareas de asistencia.
Lepio sostuvo que es necesario “aprender de estas experiencias y organizar la ayuda sin generar obstáculos”, al tiempo que advirtió que los incendios forestales continuarán siendo un problema recurrente en la región.
En tanto, el ingeniero forestal Mario Pastorino advirtió sobre el impacto de la expansión de pinos en los ecosistemas locales y su incidencia en el comportamiento del fuego. “Los pinos no provocan los incendios, pero actúan como un combustible altamente inflamable que facilita su propagación y potencia su intensidad”, explicó.
Según detalló, cuando el fuego alcanza áreas con presencia de pinos, el comportamiento es más violento y difícil de controlar, con llamas de gran altura, como se observó en Puerto Patriada. Recordó además que se trata del cuarto incendio registrado en el mismo sector desde 1987.
Pastorino explicó que el fuego favorece la dispersión de esta especie, ya que el calor provoca la apertura de las piñas y la liberación masiva de semillas, lo que deriva en la formación de nuevos bosques de pinos que desplazan a las especies nativas.
Finalmente, el especialista instó a los Estados municipal, provincial y nacional a fortalecer las políticas de prevención y manejo del combustible vegetal. Si bien reconoció que no es posible erradicar completamente los pinos de la región, sostuvo que sí es viable gestionar su presencia en zonas sensibles para reducir la biomasa y evitar incendios de magnitud catastrófica.


