Se realizó el viernes la Asamblea Ordinaria y la presentación del balance y memoria anual del club, con una muy buena participación de socios. En la misma, el presidente Juan Pablo Ordoñez realizó un repaso de todo lo vivido durante el último año institucional.
Al respecto, Ordoñez comenzó señalando que “el año 2025 fue un muy buen año para el Club”, y destacó como principal logro la firma de la escritura del terreno en el kilómetro 6. “Este fue un proceso muy largo, llevó más de cuatro años y conseguimos llevarlo a buen fin gracias al intenso trabajo de mucha gente”, expresó, agradeciendo especialmente a quienes participaron del proceso.
En ese sentido, también remarcó el inicio de una de las obras más esperadas: “pudimos (¡finalmente!) empezar la reforma y ampliación del refugio Kaltschmidt”, detallando que los trabajos comenzaron en 2025 tras varios intentos fallidos en años anteriores y que se proyecta su finalización antes de la próxima temporada invernal.
El presidente subrayó además la solidez económica de la institución, explicando que “los ingresos por alquileres en Catedral compensan subsidios a las escuelas y a otras actividades del Club”, lo que permite sostener un superávit que se reinvierte en mejoras y nuevas obras.
Otro de los puntos destacados fue el crecimiento sostenido de socios: “continúa aumentando el número de socios, a un ritmo de unos ciento cincuenta socios nuevos netos cada año”, lo que consideró como un indicador positivo de la gestión.
En cuanto a la administración, Ordoñez informó que en 2025 culminó la transición con la incorporación de Topo Deza como gerente, quien “ha demostrado sus enormes condiciones para enfrentar los múltiples desafíos que implica gestionar las actividades del Club”. También puso en valor el trabajo del personal y de los profesionales que acompañan la gestión diaria.
Durante su exposición, el presidente repasó además el trabajo de las distintas subcomisiones. En ese marco, destacó el crecimiento de la actividad de la Comisión de Auxilio debido al aumento de la presencia de personas en la montaña, así como el rol clave de sus integrantes, todos voluntarios.
Asimismo, remarcó la importancia de las escuelas del club —Esquí y Snowboard, Montaña, Escalada y Mountain Bike— como espacios centrales tanto por su alta demanda como por su rol en la formación de las nuevas generaciones. “Son ellos los que aseguran la formación de los chicos en los valores de montaña”, sostuvo.
En relación a las actividades para adultos, se destacó el fortalecimiento de la subcomisión de Montañismo, que logró reorganizarse y llevó adelante 13 cursos y salidas durante el año, incluyendo una expedición a San Juan donde se alcanzó la cumbre de un cerro de más de 5000 metros.
También se amplió la oferta de trekking, con una importante participación en las distintas propuestas: el GEDA, Caminatas con Cumbre y Caminatas de Baja Dificultad, que en conjunto convocaron a cientos de participantes a lo largo del año.
Por otra parte, se resaltó el trabajo en refugios y campings, tanto en la regularización de habilitaciones como en la mejora de infraestructura, incluyendo el inicio de operaciones de nuevos concesionarios en el refugio Berghoff y avances en soluciones para el tratamiento de efluentes.
En el área deportiva, la Subcomisión de Carreras de Aventura organizó con éxito eventos como el Trail de los Filos y la tradicional carrera de Cuatro Refugios. A su vez, se puso en marcha la Subcomisión de Impacto, Monitoreo y Ambiente, que comenzó a desarrollar nuevas iniciativas dentro del club.
Otro de los aspectos destacados fue el crecimiento en comunicación institucional, con mayor presencia en medios y redes sociales, y la creación del grupo de WhatsApp “Comunidad de montaña”, que permite una interacción más directa con los socios.
El presidente también valoró especialmente el rol de los voluntarios: más de cien personas que aportan su tiempo en las distintas subcomisiones y en la Comisión Directiva, sosteniendo gran parte del funcionamiento del club.
En el plano social, se realizaron numerosas actividades, entre ellas charlas en la sede, desayunos con socios y el lanzamiento del programa “El CAB Viaja”, que tuvo su primera experiencia con una salida al Parque Nacional Perito Moreno.
Asimismo, se impulsaron iniciativas para la comunidad de montaña, como la continuidad de la mesa de informes, el desarrollo de una diplomatura para trabajadores del sector y la creación de un nuevo sendero de acceso al refugio Berghoff, en conjunto con la Fundación Nativos.
Finalmente, Ordoñez se refirió a los desafíos futuros y expresó: “esperamos en 2026 continuar con tener un año aún mejor”, reafirmando los ejes de gestión centrados en mejorar los servicios para los socios, fortalecer el vínculo con la comunidad y avanzar en el plan de obras proyectado.


